14 de September del 2018

Cómo evitar la depresión posvacacional

Las vacaciones suelen ser un periodo de desconexión del trabajo que nos ayudan a coger fuerzas para retomarlo. A diferencia de lo que piensan algunas personas, las vacaciones no son prescindibles. Las vacaciones son una necesidad, pues todos necesitamos un descanso de nuestro trabajo que nos permitirá volver con más energía y ser productivos.

 

A pesar de que las vacaciones nos renuevan, la vuelta suele ser difícil porque normalmente nuestra rutina cambia durante este periodo. Solemos llevar un ritmo de vida más relajado, centrarnos en hacer cosas que nos gustan, somos más flexibles en nuestros horarios, etc. Por todo esto, la reincorporación laboral suele costar durante los primeros días de regreso.

 

Está claro que todos pasamos por este periodo de transición, sin embargo hay ciertas pautas que podemos llevar a cabo para que sea lo más sencillo posible:

 

- Incorpora trabajo paulatinamente: probablemente cuando vuelves de vacaciones tienes trabajo acumulado. No desesperes. No intentes hacerlo todo a la vez. Intenta ir haciéndolo poco a poco, incorporando cada día un poco más de volumen de trabajo.

 

- Valora tu trabajo: está claro que hay ciertos aspectos del trabajo que nos gustan menos, pero focalizando la atención en ellos no vas a lograr nada más que hacer la reincorporación más complicada. Piensa en las cosas de tu trabajo que te gustan, céntrate en ellas. Recuérdalas cuando no tengas ganas de ir a trabajar.

 

- Ponte nuevos objetivos a nivel laboral: es una manera de encontrar una motivación en tu vuelta al trabajo. Siempre hay aspectos que se pueden mejorar o pequeñas innovaciones que se pueden hacer. El ir consiguiendo estos cambios día a día genera mucha satisfacción y sensación de logro.

 

- Busca hobbies nuevos: el fin de las vacaciones no es el fin de todo. El tiempo que no estás trabajando puedes aprovecharlo haciendo cosas que te gusten y te aporten. Entre ellas se debería incluir el deporte ya que, aparte de entretenimiento, aporta muchos beneficios para la salud. Entre ellos estarían la mejora en la calidad del sueño y la disminución del estrés.

 

- Disfruta de tu día a día: para ello organízate los días de la forma en que sean más atractivos para ti. Y si algo no te gusta intenta cambiarlo o mejorarlo.

 

- Sé positivo: las vacaciones siempre vuelven, piensa en lo que las has disfrutado y quédate con eso. Al fin y al cabo, disfrutamos tanto las vacaciones porque duran poco y ese es uno de sus encantos. Así que empieza a preparar las siguientes vacaciones mientras disfrutas de tu rutina.

 

 

 

Nazaret García del Río. Psicóloga clínica y educativa.